Fernando Pantin Colombo

Fernando Pantin Colombo

“Tenemos que pensar para adelante en una vida nueva, y en empezar algo distinto con las mismas oportunidades que teníamos antes”

Aportar las experiencias vividas es fundamental, afirma Fernando; especialista en derecho parlamentario de la Universidad del Salvador, matriculado en el Colegio de Abogados de la ciudad de La Plata. Hoy es secretario de Coordinación Jurídica y Técnica en la Defensoría del Pueblo de la Provincia de Buenos Aires.

El deporte le enseñó el valor de la solidaridad, así como a enfrentar situaciones de competencia que junto a su familia le permitieron salir adelante y tener una manera distinta de ver la vida.

A los 17 años, durante un partido en el que jugaba para La Plata Rugby Club, sufrió un accidente y tuvo que ser operado para fijar la columna. Más tarde fue trasladado a ALPI donde estuvo internado durante ocho meses; durante la rehabilitación aprendió a ganar independencia, lo que le sirvió para el resto de su vida. Al año siguiente del accidente, decidió dedicarse a entrenar divisiones juveniles para el mismo equipo en el que jugaba, dándoles a los jugadores una mirada distinta, compartiendo con ellos su experiencia. Luego de finalizar el secundario, Fernando quiso seguir los estudios de Biología Marina, pero dado a las barreras arquitectónicas no pudo. Optó por la carrera de abogacía, realizándola de forma libre.

En la actualidad Fernando tiene 45 años y su pasión sigue siendo el deporte. Se incorporó al Quad Rugby (rugby en silla de ruedas), disfrutando nuevamente junto a jugadores que le enseñaron a seguir creciendo como persona y continuar aportando sus vivencias. Además de practicar la abogacía es vicepresidente de Rugby Amistad, Fundación que trajo a la Argentina en la década del 90’ junto a varios amigos en situaciones similares. Hoy, pueden asistir a jugadores accidentados, organizar partidos a beneficio, congresos, jornadas y cursos de prevención apoyando a las familias tanto emocional como económicamente.

Fernando confesó que nunca miró hacia atrás pensando en lo que pudo haber sido de su vida antes del accidente, por el contrario, destaca siempre lo que ha logrado, ya que no dejó de lado las cosas que le gustan hacer y es por éstas, que no se arrepiente del rumbo tomado.