Alejandra Peralta

“Hay que reformular qué se puede hacer con esa puerta que se cerró. Quizás no puedo caminar con los pies, pero sí con la silla de ruedas. Es aprender otra forma de caminar”

Desde los cinco meses de vida, Alejandra fue sometida a innumerables estudios, logrando dar con el diagnóstico, luego de dos años, de colitis ulcerosa, enfermedad genética, autoinmunitaria, que afecta al colon, inflamándolo y provocando úlceras sangrantes y malnutrición. Según los médicos, su pronóstico de vida era reservado. Sin embargo, ella les demostró lo contrario.

Luego de 12 años de internaciones constantes, se sometió a su primer cirugía: extirpación del colon, (Ileostomía conservación de muñón rectal para posterior reconexión). A los 24 años aparece un nuevo pronóstico que afectó su vida: colangitis esclesosante primaria, la solución era un trasplante hepático. Se repitió el ciclo, según Alejandra, de un “claustro hospitalario”: infecciones, terapia intensiva, inmovilidad física. Luego de su tercer cirugía, las fuerzas que le quedaban eran muy pocas, su energía para seguir estudiando estaba muy reducida, por lo que se vio obligada a abandonar la carrera de odontología.

Trabajó como maquilladora en televisión y eventos, se casó y comenzó a llevar una ¨vida normal¨. Pero, a los 30 años el camino le puso un nuevo desafío, ya que un día no pudo levantarse de la cama, sin poder caminar y abrir sus manos. El nuevo diagnóstico era artritis asociada a la colitis ulcerosa. Indicó tener que someterse a tratamientos reumatológicos, medicamentos y rehabilitación.

La necesidad de tener que pasar por un trasplante hepático fue muy duro. La donación del órgano significó cinco años de espera. En 2012, se realizó el trasplante sobreviviendo a la operación.

Alejandra relató en su testimonio que: “Aunque físicamente tenga limitaciones, en mi mente y alma soy libre, me siento el ser humano más libre del universo, pues lo soy muy dentro de mí… Cada uno de nosotros tenemos la opción de elegir ser víctimas o protagonistas. Yo, elijo Ser protagonista”