Agustín Vicente Zanoli

Agustín Vicente Zanoli

“Hay que ponerse objetivos para ir avanzando (…) Lo importante es no caerse y seguir intentando”

Con 22 años, Agustín tiene un valor por la vida mayor al de cualquier joven de su edad. Su entorno lo describe como un chico con metas claras y con la posibilidad de cumplir todo lo que se propone. Su segundo nacimiento, según relató en su historia de vida, fue lo que le dio esa dosis extra de motivación, permitiéndole reinventarse cada día para ser el líder que es hoy para otros.

Según Agustín, no hubo un antes y un después, sino un renacer que cambió su vida por completo. Refiriéndose a su accidente en cuatriciclo a los 18 años, lo que le causó una cuadriplejía. Todo era un desafío, aprender a respirar, comer, hablar, como también sentarse en su silla de ruedas manteniéndose erguido. Concluida la rehabilitación, volvió a hacer las cosas que siempre disfrutó y comenzó a sentir pasión al poder jugar fútbol en su silla motorizada. Hoy maneja la silla con su cabeza y hombros, y trabaja en la computadora con lápices ópticos o láser en su cabeza. Es consciente de lo que significó el apoyo de su familia y amigos durante su recuperación.

Fanático de los fierros, el fútbol y el esquí, hoy es capitán de Los Titanes de Córdoba, equipo de Powerchair Football Argentina (PCFA), fundación de integración deportiva. Actualmente, cursa la carrera de ingeniería mecánica en la Universidad Católica de Córdoba, lo que le permitió inventar nuevas adaptaciones que le posibilitaron un mayor grado de independencia. Uno de sus recientes proyectos consiste en el diseño de una silla de ruedas para esquiar en la nieve.
Agustín confiesa que el día a día puede ser difícil, pero es por eso que busca hacer las cosas que siempre disfrutó. Su espíritu lo ayuda a realizar nuevos emprendimientos que le permiten cada día ser más independiente y en consecuencia, motivar a otros a poder serlo.