Rosario Perazolo Masjoan

Rosario Perazolo Masjoan

Estudia Comunicación Social y trabaja en una fundación de talleres artísticos y laborales para jóvenes con Síndrome de Down. A los 6 años le diagnosticaron distrofia muscular, a los 13 tuvo su primera silla de ruedas y a los 16 dejó de caminar. Las personas la miran mucho, a veces no le hablan, en ocasiones la tratan como a una niña, la felicitan por salir a la calle o le piden que les rece a santos “por un milagro”. El año pasado no la dejaron ingresar a un boliche porque “ocupaba mucho espacio”. Le escribió una carta al dueño por facebook y, para su sorpresa,  a la semana ya se había viralizado y la habían levantado medios nacionales e internacionales. Su vida dio un vuelco. Conoció nuevas personas, habló de lo que pensaba y aprendió a escuchar. Representó a la Argentina en un congreso latinoamericano de jóvenes activistas por los derechos de las personas con discapacidad de UNICEF en Brasil, fue elegida para escribir y leer un discurso frente al IDA y fue la única argentina invitada en la primera Cumbre Humanitaria Mundial de las Naciones Unidas en Estambul. También fue reconocida por el Gobierno Nacional y nombrada ciudadana ejemplar de Córdoba por el Concejo Deliberante.