Gerardo Burgos

Fue brigadista de incendios forestales, trabajó en parques nacionales, fue maestro de escuela, guía de montaña y cuidador de animales en el zoológico de La Plata. Se casó con el amor de su vida y con ella tuvo tres hijos. Como consecuencia de un accidente mientras podaba un árbol sufrió una lesión medular y se convirtió en usuario de silla de ruedas. Empezó rehabilitación y desde el inicio tuvo el apoyo de toda su familia. De a poco empezó a dominar su cuerpo y a aprender nuevamente a realizar actividades cotidianas como bañarse y vestirse. Se capacitó en Vida Independiente y aprendió a manejar la silla con mayor soltura. Consiguió trabajo en la Subsecretaría de Deportes de la provincia de Buenos Aires y eso lo motivó a volver a entrenar y formar parte de la selección argentina de remo adaptado. Hoy es un incansable promotor del vóley  sentado, tenis de mesa, remo y powerchair football. También es un gran luchador por los derechos de las personas con discapacidad y miembro de distintas ONG que trabajan para eliminar las barreras arquitectónicas de la ciudad donde vive. Además, formó parte de un grupo de voluntarios que alfabetizaba adultos y otro que brindaba atención gratuita a la población infantojuvenil con vulnerabilidad social.